
Existe una idea errónea común sobre cualquier persona que esté en una relación abusiva. La gente piensa que es fácil para las personas abusadas saber que están en una mala situación. La gente asume que es fácil alejarse del abusador y comenzar una vida completamente nueva.
Lamentablemente, eso está lejos de la verdad. Antes de comenzar nuestro artículo, hay algo importante que debes recordar. El abuso tiene que ver con la manipulación y el poder.
Continúa leyendo para saber si estás o no en una relación abusiva.
Índice de contenido
Señales de que estás en una relación abusiva
Los abusadores son conocidos por culpar a sus víctimas. Crean confusión y culpa, que esconden detrás de cosas como “protección” o “alegría”.
¿Sientes esto como algo que tú o alguien a quien amas estás experimentando? Si respondiste que sí, debes darte cuenta de que así no es como debería ser una relación normal.
Cómo identificar señales de una relación abusiva
Lee los signos a continuación. Si reconoces alguno de ellos, es hora de actuar.
1. Te sientes presionado a hacer cosas
Todos conocemos la antigua historia de amor de dos personas que se miran a los ojos desde la distancia. De alguna manera, saben que son el uno para el otro y no pueden esperar a que comience su relación.
Una relación abusiva tiene rasgos muy similares a la de este romance vertiginoso. Al principio, notarás que una pareja abusiva es dulce y considerada. Tendrán muchas cosas agradables que decir que te harán sentir especial y verdaderamente enamorado.
Quizás sientas que las palabras son agradables, pero por lo general tienen una urgencia oculta. Esta urgencia es su forma de controlarte lo más rápido posible.
¿Sientes que te presionan para iniciar una relación, casarte o tener hijos? Esto puede ser una señal reveladora de que estás en una relación abusiva.
2. Siempre estás en el centro de sus cambios de humor impulsivos
Los cambios de humor son naturales. Todos los tenemos por una razón u otra.
Lo que no es normal es tener que soportar cambios bruscos de humor que surgen de la nada. Es posible que tu pareja esté sentada allí tranquila y agradable. Entonces algo los desencadena. Se vuelven insultantes y furiosos sin motivo alguno.
Después de unos minutos, vuelven a la calma. No sólo eso, sino que se disculpan y te juran que sólo estaban bromeando. Estos cambios de comportamiento minuto a minuto crean confusión y culpa.
Hay dos cosas que debes recordar cuando te encuentres en una situación similar. Primero, este no es un comportamiento normal. Segundo, esto no es culpa tuya de ninguna manera.
Es importante que seas consciente desde el principio de que se trata de un territorio peligroso. Este es el momento de dar un paso atrás y evaluar si quieres seguir con esta persona o no.
3. Te culpan constantemente
Los abusadores acusan a sus víctimas de cualquier cosa que no les salga bien. Por lo general, lanzan acusaciones y culpan sin pensarlo ni planificarlo. Como víctima, te acostumbras a escuchar estas acusaciones con regularidad. Pronto empiezas a creer que es verdad.
Toma nota de si esto te sucede en tu relación. Si notas que esto sucede con frecuencia, debes ponerle fin.
Otra cosa a la que debes prestar atención es si tu pareja te vigila. ¿Quieren saber en que estás en cada momento del día? Si bien es bueno tener ese tipo de atención inofensiva, es un bache peligroso en el que caer.
4. Te hacen sentir aislado
Un tipo de control que tienen los abusadores es mantenerte alejado de su familia y amigos. Dan excusas como “Son entrometidos” o “Están tratando de separarnos”.
El objetivo de hacer esto es que quieren hacerte sentir aislado. Quieren que te sientas dependiente de él o ella y sólo de el/ella.
Otra forma de aislarte es tomando el control de tus tarjetas de crédito o cuentas bancarias. O tal vez no puedas ir a donde quieras sin su permiso.
Todo esto te obliga a confiar únicamente en tu pareja. Esto les da cada vez más poder sobre ti y te hace sentir cada vez menos en control de tu vida.
El aislamiento en todas sus formas es peligroso y debe abordarse con prontitud.
5. Estás en un estado constante de miedo
Los abusadores recurrirán a tácticas de intimidación para asustarte. Esto mantiene a las víctimas de abuso siempre en un estado de temor e inquietud. Tienes miedo de molestar a tu pareja, o que pueda insultarte, o incluso humillarte en público. Luego está el miedo a ser agredido físicamente.
El miedo se presenta en diversos grados. Incluso puede afectar tu salud física y mental simplemente al erosionar tu confianza en ti mismo.
Vale la pena señalar que incluso si tu pareja no ha abusado físicamente de ti de ninguna manera, el simple hecho de tener miedo es una mala señal. El miedo no debería ser parte de ninguna salud.
No es raro que las víctimas de abuso minimicen la gravedad de la situación en la que se encuentran. Sus parejas abusivas les han inculcado en su subconsciente que son impotentes y sin valor. Desgastan su autoestima, hasta creer verdaderamente que todo es culpa suya.
Si estas cinco señales te resultan familiares, dite a ti mismo que este comportamiento no es aceptable. No tienes que aguantar nada de eso.
Ese es el primer paso. El segundo paso es intentar salvar la relación. Dale a tu pareja la oportunidad de reconocer su comportamiento negativo. Podrían tener la capacidad de cambiar para mejor.
Si no lo hace, es hora de marcharse. Puede parecer más fácil decirlo que hacerlo, por lo que pedir ayuda a amigos o profesionales puede ayudarte a realizar esta transición sin problemas. Si recibes el asesoramiento adecuado y tienes un plan confiable, podrás sentirte más seguro a la hora de encontrar una salida.