7 Poderosas maneras de fortalecer la autodisciplina

7 Poderosas maneras de fortalecer la autodisciplina

¿Cuántas veces has esperado hasta principios de semana, mes o incluso año para anunciar que estás haciendo cambios radicales en tu vida, solo para volver a caer en viejos patrones familiares poco después? Si la respuesta es “muchísimos”, no estás solo. De lo contrario, los propósitos de Año Nuevo no serían tan importantes.

La buena noticia es que puedes salir de esta molesta montaña rusa de altibajos y asentarte en la base del progreso constante. Solo necesitas autodisciplina y aquí aprenderás exactamente cómo.

¿Cómo fortalecer la autodisciplina?

1- Empieza por el porqué

Quizás pienses que fortalecer la autodisciplina comienza con listas de tareas, aplicaciones, calendarios y agendas, pero eso no es lo primero que necesitas. Lo primero que necesitas para dominar la autodisciplina es saber por qué has elegido tus objetivos. El problema es que las razones superficiales a menudo no son lo suficientemente sólidas como para que perduren. Necesitas identificar las causas emocionales profundas que resuenan de manera significativa.

Por ejemplo, perder peso solo por el hecho de estar más delgado probablemente no sea suficiente para mantenerte a dieta o ir al gimnasio todos los días. Sin embargo, cuando piensas en el resultado más significativo de perder peso, la atracción se hace más fuerte. ¿El objetivo de perder peso es tener más confianza en uno mismo? ¿Tener más energía para dedicarle a tus hijos? ¿Quieres vivir más y eliminar o evitar enfermedades?

2- Retrasa la gratificación (pero consérvala)

En segundo lugar, uno de los conceptos más importantes detrás de la autodisciplina es que aumentas tu capacidad para retrasar la gratificación. Al sopesar opciones opuestas, sacrificas los beneficios a corto plazo por las ganancias a largo plazo.

La mejor manera de desarrollar la autodisciplina es retrasar la gratificación, pero asegúrate de planificar algo agradable también a corto plazo. Por ejemplo, si intentas bajar de peso y debes elegir qué comer, puedes llegar a un acuerdo siguiendo tu plan de dieta correctamente toda la semana y permitiéndote un descanso o una comida rápida el fin de semana. O bien, puedes permitirte algunos de los alimentos que disfrutas, estipulando que los prepares tú mismo con ingredientes más ligeros y saludables.

La clave está en tomar decisiones que generen beneficios a largo plazo sin sacrificar por completo tu calidad de vida a corto plazo. De esta manera, logras cambios sostenibles que puedes mantener.

3- Reduce tus opciones

El tercer método para fortalecer la autodisciplina es simplificar tu vida reduciendo tus opciones. Muchas personas exitosas en los medios, como Barack Obama y Mark Zuckerberg, son conocidas por hacerlo con su vestuario: usan el mismo tipo de ropa todos los días, eliminando así la confusión sobre qué ponerse.

Puedes hacer lo mismo con tu dieta llenando tu refrigerador y alacenas solo con alimentos saludables. Elimina la tentación de salirte del plan.

Cuando te sientes a trabajar, limpia tu espacio de trabajo de todo lo que no necesites para terminar tu trabajo. Solo ten a tu disposición lo necesario.

4- Visualiza el proceso

Otro método eficaz para fortalecer la autodisciplina es visualizar los pasos que darás para alcanzar tus metas.

Si sueles tener dificultades para madrugar para ir al gimnasio, por ejemplo, antes de dormirte por la noche, visualiza cómo afrontarás la mañana.

Imagínate despertando justo cuando suena la alarma, vistiéndote y yendo directo al gimnasio. Imagina el entrenamiento exacto que harás de principio a fin y visualízate sintiéndote realizado, sabiendo que has tomado la mejor decisión y que has empezado el día de maravilla.

5- Satisface tus necesidades básicas

Es mucho más fácil desarrollar nuevos hábitos y ejercer el autocontrol cuando estás bien alimentado, descansado, hidratado, relajado y cómodo en tu entorno físico. Por lo tanto, asegúrate de satisfacer tus necesidades básicas de alimentación saludable, alojamiento, beber suficiente agua y descansar lo suficiente antes de abordar grandes objetivos.

6- Cambia tu lenguaje

A continuación, la forma en que hablas de tus objetivos y prioridades puede marcar una gran diferencia en tu enfoque.

Si estás emprendiendo un nuevo negocio, por ejemplo, no todos los aspectos serán emocionantes y motivadores. Algunas cosas te parecerán tediosas, aburridas e incluso francamente frustrantes. Ejercer la autodisciplina y el autocontrol significa superar las partes desagradables para alcanzar tu objetivo final. Un truco que puedes usar es cambiar la forma en que hablas de estos aspectos.

Por ejemplo, si te aterra una presentación o un proyecto en el trabajo o la escuela, tienes dos opciones. Puedes quejarte de lo horrible que es el trabajo y procrastinar. O puedes describir lo afortunado que eres de estar en tu puesto.

Si es para la escuela, puedes pensar en lo afortunado que eres de tener la oportunidad de avanzar en tu educación. Si es por trabajo, puedes pensar en cómo puedes demostrar tus conocimientos o habilidades y en lo genial que es tener un sueldo estable que te permite pagar tus cuentas y disfrutar de cierta seguridad en tu vida.

7- Cambia tu identidad

Finalmente, tu autodisciplina mejorará mucho si piensas en el objetivo final y alineas tu identidad con el tipo de persona que ha logrado lo que buscas.

Por ejemplo, si quieres mejorar tu condición física, considera las acciones de quienes están en buena forma física. Redefine tu identidad y descríbete como el tipo de persona que cocina comida saludable y disfruta de la actividad física.

Si quieres tener un negocio exitoso, examina los rasgos de los empresarios exitosos. Adopta algunos de ellos al describir tu identidad. Quizás hayas leído que las personas más exitosas son madrugadoras. Tú también puedes cambiar tu autopercepción convirtiéndote en madrugador. Identifícate como el tipo de persona que se levanta temprano para trabajar en su negocio todos los días.

Reflexión final

La autodisciplina es una combinación de identificar tus objetivos y cambiar tu mentalidad para priorizar las decisiones que te acercan a alcanzarlos, a pesar de tus sentimientos. Sin embargo, el autocontrol no es algo que se domine de la noche a la mañana. Al igual que cualquier músculo del cuerpo, la autodisciplina requiere tiempo para desarrollarse. Con práctica y esfuerzo, puedes mejorar, crecer y convertirte en la mejor versión posible de ti mismo.

 

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